¿Qué quieres de mi Señor?...Aquí estoy!
Señor mío, Jesucristo, creo firmemente que estás aquí; en estos pocos minutos de oración que empiezo ahora quiero pedirte la gracia de darme más cuenta de que Tú vives y que estás entre nosotros en espíritu y verdad, me escuchas y me amas; tanto, que has querido morir libremente por mí en la cruz y renovar cada día en la Misa ese sacrificio. Jesús amado ¡Tuyo soy, para ti nací! ¿Qué quieres, de mí, Señor?... Aquí estoy!








No hay comentarios.: